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martes, 20 de septiembre de 2011

De punta a punta: cuando te das rienda suelta


Ultimamente  he estado enfilando para el lado de las polarizaciones , en el post Claro oscuro hablaba de las  sensaciones  que lleva uno adentro , mezcla del bueno y el malo y la lucha del equilibrio que debe haber  entre uno y otro o al menos si no es equilibrio que sea alternancia,  factor muy humano o sea verdadero bollo de sensaciones y sentimientos que son propios , pero a pesar de ello a veces imposibles de comprender.
En el post anterior a este hablaba de las pastillas rojas y azules de Matrix , como eligiendo entre la verdad y la  fantasía,  o mejor dicho desear que lo bueno, ordenado y calmo dure mas que la verdad y su crudeza, aunque es mas que cierto que a pesar de ser dura la verdad  a la larga termina siendo mas sana.

Hoy me agarró por el lado de la Empatía, ese sentimiento que hace creer que entendemos al otro  y por eso querer repararlo, ayudarlo , ponerlo contento o simplemente festejarle los caprichos para consentirlo. Obviamente,  cuando agarro para el lado de los extremos, es exactamente cuando por hacer lo que al otro le gusta me olvido o resigno lo que yo quiero o me gusta a mi, es ese momento en el que los valores no están muy claros y empiezo a hacer pavadas que finalmente pagaré , porque no se puede hacer siempre lo que el otro quiere, no se puede resignar lo que a uno le gusta o lo que no ( por considerar mas importante al otro )  porque es el primero que hizo la propuesta, o porque lo sentimos mas débil o porque ese día me dio la del buen samaritano .

Es una situación de confusión que extrañamente se inicio en medio del conocimiento (?) de los sentimientos del otro , tanto es así que de tanto querer conocer al otro uno se desconoce a si mismo , es mas , también se confunde y también se frustra porque haciendo lo que el otro quiere o dejando hacer o tratando de complacer , en la resignación de lo propio, muy en el fondo y en la privada boludez , uno espera que el otro haga lo mismo y lo entienda de la misma manera ,y actúe de la misma manera ,  entonces en medio de toda esta fantasía .... la consecuencia obligada sería que devuelva lo recibido en igual medida ...  ( ya lo dije es fantasía ).

Después de recibir la realidad tan cual viene y después de rebalsar de tolerancia y atenciones, una vez con las manos vacías , ese uno tan bueno y dispuesto a dar todo aquello que tiene,  mas todo lo que el otro quiere , se encuentra en un retorcijón de bronca, reproches y resentimiento contra si mismo por haber sido tan idiota por haberse resignado y lo que es peor .... por no poder  echarle  la culpa a nadie ( mas que a uno mismo).




3 comentarios:

Verónica Molina dijo...

Jaaa! Es cierto, es cierto, puede pasar que uno se envenene un poco cuando ve que la empatía que va, nunca vuelve... ;)

Pero en la mayoría de los casos, con la empatía me pasa que la cuenta no es tan de "toma y daca": cuando siento empatía por el otro, ya por el solo hecho de sentir esa comunión con esa persona me resulta un ida y vuelta que no necesita más "retorno". Es como cuando ves una película que te compromete hasta la médula y el sólo hecho de verla ya te hace sentir que creciste cinco centímetros o algo así, y no necesitás que el actor salga de la pantalla para agradecerte el aplauso final.

Sin embargo, sí me pasa a veces eso de "tenerle la vela" a alguien -sin empatía mediante ni mucho menos-, y encima sentirme un poco ofuscada porque el asunto es bien pesado (además, intuyo que no querría a estos susodichos Fulanos o Fulanas como paño de lágrimas... si es que los necesitara). Es que tengo la sensación de que hay mucha gente que busca la empatía de otros para sentirse más cerca, hacerse rápidamente de nuevos amigos o algo así. Entonces, te cuentan a boca de jarro toooodos sus problemas, como para que los conozcas "de una vez y para siempre" y los quieras desde el vamos (¿y desde la carencia?).

Y a mí, qué querés que te diga, esa onda "no nos une el amor, sino el espanto" me aburre un poco, viste.

Beso grande, Vesper.

nadasepierde dijo...

Es todo un tema, la cosa pasa a complicarse, cuando para que vos puedas ser vos, yo empiezo a dejar de ser yo.
Hay término medio? se puede negociar? Si son cosas que no son muy importantes,quizas se logre... celebremos la empatía y poder ponernos en los zapatos del otro. Pero en otras cosas, no va. Si uno siente que deja cosas de lado, hasta donde se puede llegar???

todo un tema!
beso

Vesper Lind dijo...

Me gusto Vero el ejemplo de los que se quieren hacer querer y te quieren comprometer en sus vidas largandote tremendas historias para que se te activen los sentimientos mas blanditos que tenes , que mal método para ganar amigos no? Deberían plantearse que es mejor juntarse con los amigos que tratan de hacernos felices porque nosotros hacemos lo mismo con ellos, compartir y nada mas
Beso grande!!!


Ana : tal cual lo que decís, cuando uno se posterga o se reprime todo el tiempo para que el otro no se sienta mal, perdemos nuestra esencia, pero de verdad ya no nos entendemos , y esa relación no le sirve a nadie.